
La residencia dispone de servicio de podología, orientado al cuidado y mantenimiento de la salud del pie de las personas mayores, un aspecto fundamental para el bienestar general, la movilidad y la prevención de complicaciones.
El servicio es prestado por un profesional especializado, que realiza revisiones periódicas y tratamientos adaptados a las necesidades individuales de cada residente. Entre las actuaciones habituales se incluyen el cuidado de uñas, tratamiento de durezas y callosidades, prevención de lesiones, así como el seguimiento de patologías frecuentes asociadas a la edad.
El servicio de podología contribuye a mejorar la comodidad al caminar, prevenir el riesgo de caídas y favorecer la autonomía y calidad de vida de los residentes. Las intervenciones se realizan en las propias instalaciones del centro, garantizando un entorno seguro, cómodo y adaptado.